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Tomar Partido

-Rodolfo G. Zubieta

El scenario: Berlín a finales de la Segunda Guerra Mundial. El personaje: Wilhelm Furtwängler (Rafael Sánchez Navarro), un destacado director de orquesta que es acusado de nazismo. El interrogador: el comandante estadounidense Steve Arnold (Humberto Zurita). ¿El jurado? El público que asista, a partir del 12 de octubre, a ver la obra Tomar Partido, donde además será testigo de un duelo de actuaciones entre los dos protagonistas.

“Definitivamente, lo que le va a llamar la atención al público es ese cara a cara entre Humberto y yo. Afortunadamente, yo estoy trabajando con un gran actor y eso me tiene tranquilo,” aseguró en entrevista Navarro, quien tiene 33 años de carrera.

Sin embargo y a pesar de conocerse desde hace muchos años y tener casi la misma edad (Navarro tiene 54 y Zurita 58), la dupla de histriones jamás había coincidido en un proyecto.

“Yo he seguido la carrera de Rafa desde siempre y lo consider un actor enorme. Desafortunadamente, aunque estuvimos a punto de coincidir en varios proyectos, jamás logramos nada hasta ahora.

“Por ejemplo, en la obra de Los Lobos (2008) originalmente yo iba a hacer el papel de Rafa, pero me salí del proyecto y él se quedó y lo hizo de maravilla. De los actores de nuestra generación es con el que me faltaba trabajar,” indicó Zurita, quien tiene 36 años de experiencia como actor.

Pero más allá de protagonizar un duelo teatral, lo que más anhelan estos histriones es ofrecer una obra interesante que deje reflexionando a la audiencia que la vea en el Foro Cultural Chapultepec, ya que el montaje, basado en el texto “Taking Sides,” que el sudafricano Ronald Harwood escribió inspirándose en hechos reales, está lleno de intriga y misterios.

“Algo que me parece maravilloso del texto original es que no toma partido ni tendencia de si el personaje fue nazi o fue aliado, culpable o inocente. Nada más te expone los dos puntos de vista y hace que como público tú decidas,” explicó Navarro.

“Lo ideal sería que el público diera el veredicto y no nada más eso, sino que salgan peleados con el ‘sí lo era’ (culpable) o ‘no lo era,’ que las parejas se vayan discutiendo al respect y eso los haga regresar a ver la obra una segunda o tercera vez, le pongan más atención y descubran cosas nuevas.”

Para “confundir” a la gente, Navarro y Zurita estarán acompañados el la puesta, dirigida por Antonio Crestani, por los actores Martín Altomaro, Marina de Tavira y Sergio Bonilla, quienes interpretarán a testigos cuyo testimonio será vital para determiner si el director de orquesta realmente es nazi.

“Hasta donde sé, es la primera obra en donde el autor hace una cosa interactive con el público para que ellos sean quienes decidan el final.

“Además, es una obra confrontativa, en donde no importa si la gente sabe o no del tema, sino más bien lo importante es que se interese por el mismo,” puntualizó Zurita.

En la vida real, Furtwängler fue declarado libre de todos los cargos por el Tribunal de Desnazificación en Berlín, pero los días que pasó en el interrogatorio con el comandante Arnold definieron por complete el rumbo de su vida, ya que nunca pudo quitarse el estigma nazi que le impusieron.