desplácese hacia abajo

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24 X Segundo

-Erick Estrada

Cobijados en ese nombre, películas inverosímiles y melosas, comedias que insultaban la inteligencia y la razón, romances enredados en lo ilógico de un guión que esperaba impactar antes que profundizar, abundaron desde mediados de los ochenta hasta que Amores Perros (México, 2000) cambió por fin la manera de conar las cosas. Hoy, Efectos Secundarios  nos hace pensar y sentir que la tan anhelada madurez del cine mexicano se puede alcanzar si se trabaja de esta manera.

Una de las funciones del cine, como arte, es reflejar a la sociedad de la que surge y el problema con aquel “Nuevo Cine Mexicano” era que romantizaba e idealizaba en lugar de plasmar. Efectos Secundarios, a través de un guión que se trabajó, se studio se polio y hasta se hizo madurar en un taller, se olvida por fin de los departamentos lujosos que un matrimonio joven no podría pagar (recuerden Sexo, pudo y lágrimas) y se centra en lo que los personajes deberían sentir de estar vivos.

Metida en lo que podríamos llamar una tropicalización del concepto de El club de los cinco (The Breakfast Club, EUA, 1985), Issa López presenta a un grupo de personajes que reflejan la posición de varias de las partes de la plural y a veces incontrolable sociedad Mexicana. El acierto es que no lo hace con afán de crítica ni para ridiculizar, no pretende ser aspiracional…ni siquiera ironiza. Issa deja que los personajes respiren para que terminemos por entrar en su cabeza, en sus Dolores y en sus pesadillas.

Nuevamente es ahí donde Issa mete el cuchillo pues, al mostrarnos el dolor y los círculos viciosos en que viven sus personajes, muestra también la espiral de decadencia y doble moral en la que la sociedad Mexicana está resbalando. Sin embargo, no se trata de un ataque directo, sino de una inteligente reflexión que, de Nuevo, no entra ni quiere hacerlo al realismo mágico que otra parte del “Nuevo Cine Mexicano” explotó hasta el cansancio, sin razón de ser en el sigo XXI.

La idea es simple. Traer directo de la sobrevalorada e idealizada década de los 80, a un grupo de personajes completamente disímbolos y comparer sus sueños con lo que consiguieron recorriendo el camino “normal.”

El vínculo con El club de los cino no es sólo el hecho de tener a los ochenta en el centro, sino de hacer ver a través de esos años que los sueños terminan por convertirse en pesadillas.


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Top Magazine

25 de Junio, 2006

 

La actriz interpreta a su personaje homónimo. Y, como indica el nombre de la cinta, la experiencia del rodaje tuvo en ella sus propios “efectos secundarios” en cuanto a lo professional y personal.

“Siempre estamos volviendo a empezar y nuestra vida vale la pena ser vivida intensamente en cada edad. La película me ayudó a reflexionar,” comenta.

Su personaje es el de una escultora que tiene mucho talent, pero que lleva 18 años trabajando en una escultura que no ha podido terminar.

“De pronto se da cuenta de que está por cumplir 30 años y no ha conseguido ser lo que siempre quiso,” dice sobre su papel.

 “Lo mismo le pasa en el amor, pues va de un fracas a otro y siempre está con el chavo equivocado, por lo que hace una recapitulación de su historia y decide ir en busca del que probablemente fue el amor de su vida.”


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